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El nuevo ejido permite ahora pensar el crecimiento de la ciudad en 50 años

“El nuevo ejido nos permite  pensar una  ciudad hacia el futuro y fundamentalmente planificada. Hay algunos emprendimientos que perjudicaban a algunos que estaban dentro de nuestro ejido, en los cuales no teníamos  competencia y estaban pegados a la ciudad. Hoy hemos recuperado ese control”.

LA conformación del nuevo ejido municipal, que amplía sustancialmente la superficie de la ciudad, aporta seguridad jurídica para futuros emprendimientos y loteos, permite incorporar al esquema de servicios muchos que aún se mantienen en situación irregular y a la vez establece las bases para el ordenamiento urbano local.
“Es un paso gigantesco. Con 103 años de historia de la ciudad podemos decir que tenemos definidos nuestros límites geográficos, lo que nos dará previsibilidad jurídica hacia el futuro”, destacó ayer a este medio, el intendente Alberto Martino.
El nuevo ejido municipal se aprobó finalmente el miércoles en la Legislatura de Córdoba, tras largos años de gestiones. El plano fue elaborado por el ingeniero agrimensor Horacio Yantorno y fue avalado el año pasado por el Concejo Deliberante. Solo restaba la sanción de la Unicameral.
“Es una muy buena noticia para futuras inversiones y el desarrollo de toda la ciudad”, subrayó el jefe comunal.
A partir de la definición de los límites territoriales, el Municipio está ya en condiciones de comenzar a trabajar sobre la zonificación de la ciudad. “Sabemos qué sectores podemos desarrollar más en la ciudad y cuáles no”, apuntó Martino.
Si bien la ciudad es ahora más grande respecto de su extensión territorial, se incrementa la responsabilidad administrativa del estado municipal. Cuenta con más poder de policía sobre amplias zonas rurales y loteos no habilitados, el deber de prestar servicios como la recolección de residuos, iluminación, agua y cloacas, y obras viales. Y a la vez el derecho de comenzar a cobrar las tasas retributivas de servicios. De ese modo, aunque proyecte incrementar el gasto, sumará más recaudación. “Uno de esos desarrollos es el llamado campo Romero, que estaba fuera del ejido; zonas a la salida hacia Almafuerte donde hay muchos desarrollos comerciales que ahora va a estar dentro del ejido”, apuntó Martino.
La nueva realidad territorial de Río Tercero, le permitirá además a la Municipalidad ejercer el control total de fiestas o eventos que años atrás se realizaban sobre zonas grises rurales, justamente para evitar ser controlados y habilitados. A partir de ahora deberán cumplir con los requisitos establecidos en la ordenanza de espectáculos públicos.

Años de indefinición
Las disputas sobre los límites, en particular con Almafuerte, se remontan a varios años atrás, durante la gestión local del justicialista Carlos Rojo. “Se solucionó a medias en la gestión de (Luis) Brouwer cuando yo era secretario de Gobierno y se estableció por ordenanza que el límite era el camino de la cantera Mercadal, el trámite no avanzó hasta que la Provincia pidió eliminar las zonas grises. Fueron muchos años hasta que nuestro gobierno lo finalizó”, subrayó Martino.
Dentro del nuevo ejido se añadió, como cuestión novedosa, el campo ubicado camino a Villa Ascasubi donde Río Tercero mantiene el enterramiento sanitario de residuos domiciliarios y el frigorífico. Si bien es una zona completamente separada del radio urbano y rural, el lugar forma parte de la ciudad.
“Permite ser muy cuidadosos sobre donde se pueden permitir los futuros loteos (para facilitar la llegada de los servicios). No es lo mismo llevar el camión recolector o la motoniveladora a un loteo separado de la zona urbana que otro contiguo”, dijo Martino.
Como el nuevo ejido incorporó varias hectáreas rurales, sobre todo hacia la zona sur de la ciudad, se aclaró que los caminos secundarios seguirán siendo mantenidos por los consorcios camineros. “Si hay una disposición en contrario y tenemos que mantener esos caminos, tendríamos que crear una tasa y cobrarles a los propietarios de esos campos. Nos cuesta mantener las calles actuales imagínese si sumamos a la red secundaria de 15.000 hectáreas”.
De este modo, la ciudad triplicó su superficie. A las cinco mil hectáreas actuales se suman otras 10 mil, previendo un crecimiento urbano hacia los próximos 50 años.
La definición de los límites fue establecida de la siguiente manera: hacia el oeste (Almafuerte) el hito elegido fue el antiguo camino Mercadal; al este hacia Tancacha y Villa Ascasubi, el camino a Los Potreros; mientras que al sur (hacia los Tres Pozos) y al norte (hacia Corralito) los límites urbanos fueron establecidos en función de las parcelas de campos productivos y loteados e inscriptos en Catastro.